A Teresa Berganza

En la primavera de 2005, escribimos a Teresa Berganza,
ella accedió a contestar a unas preguntas para nuestra web Cuéntame una Ópera,
y así quedó publicada aquella entrevista.

Teresa Berganza


Hoy Mirlo ha volado en busca de una gran cantante de Ópera, Teresa Berganza, una mezzosoprano famosa en el mundo entero por dar vida maravillosamente a tantos personajes como Cherubino (en Las bodas de Figaro), Rosina
(en El barbero de Sevilla), Rinaldo, Isabella (en L’Italiana in Algeri), la cenicienta (en La cenerentola), Zerlina (en Don Giovanni), y muchos más. Teresa ha prestado gran atención a sus preguntas, y es que Mirlo se las traía de parte de dos niñas y un niño de 8 años. Melissa y Gloria tienen todavía una idea muy vaga de lo que es la Ópera, preguntan sobre las historias, escuchan todavía sorprendidas algunas arias, y miran asombradas la foto de Teresa vestida de Cherubino. Por su parte Manuel se puede decir que ya es un pequeño aficionado (para él Teresa primero fue Rosina, la protagonista del Barbero de Sevilla, la primera ópera que vio en video cuando era más pequeño). Así que las preguntas contienen el interés no de un experto ni de un crítico, sino que más bien están hechos con  ingenuidad y franca curiosidad.

De niña, Teresa, ¿cuáles eran tus juegos favoritos? Todos, aunque lo que prefería era hacer deporte.¿Te gustaba ya cantar?
Sí, desde muy pequeña

¿Dónde descubriste la música clásica?
En mi casa.

¿En casa de tus padres se escuchaba música?
Mi padre tocaba el piano, y aunque la música no era su profesión, sabía mucha y la amaba profundamente.¿Cuál era la música que más te gustaba de niña? Mi padre me enseñaba a tocar el piano llevando mi dedo a las teclas para hacer sonar toda clase de melodías, tanto poñulares como sinfónicas u operísticas.

¿Cuándo y dónde aprendiste a cantar?

Después de estudiar mucha música, de cantar en coros, decidí estudiar canto.

¿Estudiaste canto mucho tiempo? Me dediqué completamente a ello.

¿Te costó mucho aprender? ¿Qué hay que hacer para tener una voz bonita?
Tuve una profesora muy buena, así que aprender me pareció tan fácil. Pero hay que trabajar mucho. No se puede hacer nada para tener una voz bonita. Se nace ya con ella, como se nace con un color de ojos: unos más bonitos que otros. Pero la voz hay que cultivarla y cuidarla mucho.

Tú eres mezzo-soprano, ¿por qué? ¿por qué no eres soprano?
Las voces femeninas se dividen en voz de soprano, mezzo-soprano y contralto. “Mezzo-soprano” quiere decir “voz entre la soprano y la contralto”. Entre las mezzo-sopranos están las dramáticas y las líricas o ligeras, a las quw pertenezco yo.De todos los personajes que has cantado, ¿cuál es tu favorito?, y ¿por qué? ¿Mi personaje favorito? Todos. Cada personaje ha sido como un hijo mío, y a los hijos se les quiere a todos por igual.

¿Qué sientes cuando cantas algo muy difícil?
Cuando canto algo muy difícil tengo que estudiar más para estar segura

¿Te lo pasas bien o es muy cansado?
A veces es cansado cantar, pero yo lo paso muy bien cantando. Cuando canto muy bien, muy bien, soy muy feliz..

¿Tú cantas en tu casa cuando estás contenta o solamente en el teatro?
Yo canto siempre. Lo primero que hago cuando me ducho es ponerme a cantar. Si la voz está bien, soy feliz todo el día. Hay veces que hasta canto por la calle, pero muy bajito.

¿Se puede cantar cuando se está triste o preocupado?
Es muy difícil cantar cuando estás triste, pero a veces hay que hacerlo.

Para ti, ¿qué es lo más difícil cuando tienes que actuar en un gran teatro de Ópera? ¿Te da mucha vergüenza?
Lo que siento antes de cantar, ya sea en un gran teatro o una sala pequeña, es un gran sentido de la responsabilidad. Todo lo que he trabajado preparando ese momento tiene que salir casi perfecto. Y no me da vergüenza salir a escena; sales queriendo hacer felices a todos los que van a escucharte.

Cuando estás actuando, ¿es muy difícil no equivocarte al cantar, sobre todo si las notas son muy agudas?
Equivocarse es posible, pero en pequeñas cosas, como olvidarse de algunas palabras. En cuanto a las notas agudas, si tienes buena técnica y has ensayado mucho no suelen fallar.

Como en una ópera participan tantos artistas, ¿cómo os poneis de acuerdo?, ¿los ensayos son un lío?
En una ópera, es verdad que participa mucha gente: cantantes, orquesta, coro, figurantes… Además hay unos decorados y vamos vestidos según la época de la ópera. Pero para eso son los ensayos. Los primeros suelen ser al piano con el director de orquesta y los cantantes. El maestro es quien corrige todo: la forma de cantar, el estilo, la pronunciación… Luego empezamos a ensayar en escena, con el director de escena que nos dice cómo debemos movernos. Mas tarde se une la música con la escena y el piano. Y después se hacen los ensayos con orquesta sólo, y luego con orquesta y escena. Así durante un mes. Al final se hace un ensayo general como si fuese una función; ahí nos corrigen lo que hemos hecho bien. Así que después de trabajar tantos días y tantas horas no podemos hacernos un lío.

¿Quién manda?
El que manda siempre es el maestro: el director de orquesta.

Cuando tus hijos eran pequeños, ¿te escuchaban cantar?, ¿les gustaba?, ¿cuáles eran sus arias favoritas?
Mis hijos han venido siempre conmigo cuando se lo permitía el colegio. Han asistido a muchas óperas y muchos conciertos. Han conocido a grandes artistas y les gusta mucho la música. La pequeña, por ejemplo, canta ópera.Les gustaba mucha escuchar “La Cenerentola” de Rossini y además se sabían de memoria muchas óperas y las cantábamos juntos en casa

¿Cuál es la música que más te gusta ahora mismo para cantar, o bien, para escuchar?
Me sigue gustando cantar los mismos compositores, desde Bach y Monteverdi, los alemanes, franceses, rusos y por supuesto, los españoles.

Para ti ¿Cuál es la obra que no deberíamos perdernos?y ¿Por qué?
“Cosi fan tutte” de Mozart; es la ópera más bonita que se ha escrito. Las arias, los conjuntos, los recitativos… todo es perfecto. Y además es una ópera divertidísima.

Muchísimas gracias, Teresa. Hasta siempre, Cherubino, Cenerentola, Rossina, Carmen, Rinaldo…